Han pasado más de cuarenta años desde que tuve el privilegio de estudiar con el Dr. Caycedo la Sofrología Social en Bogotá.
También han pasado más de dos décadas trabajando en el área clínica, deportiva y en el Superaprendizaje de idiomas inglés, francés y español; de forma privada, institucional y corporativa.
Eran los años ochenta y el país se encontraba en un momento oscuro y doloroso. Nosotros estudiábamos llenos de ilusión, creyendo que podíamos transformar la consciencia colectiva hacia una mejor sociedad, sin involucramientos políticos ni comerciales.
Nos equivocamos. La fantasía del poder y del dinero fácil triunfó en todos los ámbitos. La escuela se disolvió, y nuestro profesor regresó a Europa, donde su aporte a la humanidad, realmente valorado, continuó desarrollándose.
Aquí, los sueños de muchos sofrólogos sociales también desaparecieron, y quedamos muy pocos insistiendo en aportar unas herramientas muy sencillas para mejorar la salud física y mental, desarrollar capacidades y merecer llamarse humano.
Claro que he tenido la oportunidad de hacerlo satisfactoriamente, y he logrado el objetivo de “trabajar” en lo que me encanta: sirviendo a los demás, sin necesitar vacaciones, ya que manejo el tiempo a mi gusto.
Esta es una nueva página que hemos creado con mi hijo, para continuar ofreciendo nuestros conocimientos: Matteo como profesor de idiomas inglés y español, y en coaching en temas sensibles como el duelo y las pérdidas emocionales; y yo, aportando mi experiencia.
Nací en Bogotá y viví en Nueva York mi infancia, ya que mi papá se especializó allá como urólogo. Regresamos, y después de terminar secundaria aquí, viví en Francia e Inglaterra, donde realicé estudios de filosofía, religiones comparadas y literatura, trabajé como intérprete y traductora, y también empecé a enseñar idiomas. He viajado bastante y he conocido diferentes culturas y tradiciones fascinantes.
He concluido que la naturaleza humana es intrínsecamente bondadosa, y que todos los seres humanos buscamos la misma libertad, paz y armonía — que son el espejo de la generosidad y compasión hacia todos los seres sintientes. Es evidente que toda forma de egoísmo, discriminación o supremacismo no solo aleja esos deseos, sino que produce sufrimiento interminable.
Como todo el mundo, he vivido momentos difíciles a nivel físico y emocional, que he superado al comprender y aceptar las leyes naturales de la impermanencia, así como la de causa y efecto.
Somos afortunados de tener libre albedrío para escoger la temporalidad y crear el futuro, que solo es posible al responsabilizarse por los propios pensamientos, sentimientos y acciones. Solamente así es posible evolucionar para merecer llamarse humano.
Será un gusto para mí conocer a quienes se acerquen para practicar conmigo estas herramientas valiosas para la vida.
Evelyn Becerra
Bogotá, 2026
Hola, soy Matteo y es un gusto conocerte.
En la actualidad se ha vuelto difícil darle cabida a momentos de introspección, contemplación y retiro. Es premiado socialmente estar “afuera”, con una constante mentalidad de conseguir y consumir, en una búsqueda constante del placer y de darlo por sinónimo de felicidad. Pienso que es indudablemente importante tener la visión enfocada en alcanzar objetivos, sin embargo, es vital poder vivir los ciclos de la naturaleza.
Ciclos de la naturaleza, en otras palabras, ¿las estaciones del año verdad? Y a eso es a lo que voy: tal y como en el mundo exterior hay cuatro estaciones, nuestro interior también tiene diferentes temporadas. No todas serán soleadas, no todas darán frutos, pero cada una de ellas es fundamental para evolucionar, para realmente ser.
Al mantenernos constantemente en etapa de crecimiento chocamos con la realidad de la vida, con la temporalidad de los fenómenos, lo cual puede desencadenar en un proceso abrupto y fuerte, más doloroso de lo necesario. Es por eso necesario reconsiderar los momentos y procesos difíciles como caminos para ampliar nuestra visión, nuestra vida en sí.
Esta comprensión no nace solo de la teoría, sino de mi propia historia.
No soy un coach que se basa en la teoría solamente, más bien y principalmente, en las experiencias vividas en carne propia.
Lidié con una apabullante enfermedad crónica, la cual tomó la mayoría de mi atención y energía durante gran parte de la década pasada.
Y al igual que muchos otros, he pasado por la triste situación de tener que decirle adiós a más de un ser querido.
Personalmente me alegra canalizar lo aprendido en torno a ayudar a otros. Me siento cercano a las experiencias ajenas y a partir de ahí aconsejar y brindar buenas herramientas para sobrepasar etapas difíciles. Entablando una comunicación profunda, amistosa, y combinándola con técnicas de relajación y visualización derivadas de la sofrología para vivir estos momentos.
Matteo Latorre
Bogotá, 2026
